"Si quieres ser feliz solo un día, emborráchate; si quieres ser feliz un mes, cásate; si quieres ser feliz un año, mata a tu cerdo; si quieres ser feliz toda la vida, hazte jardinero". Proverbio chino.

lunes, 20 de abril de 2015

Macetas. Algo de historia. Macetas para interiores y macetas para exteriores. Los Patios Cordobeses. Maceteros. Jardineras.

Introducción
A los recipientes, o contenedores, que se usan para cultivar plantas, se les denomina macetas, materas, tiestos, y por extensión, maceteros y jardineras. La maceta o tiesto, quizás sea el recipiente más común, normalmente en forma de cono truncado o tronco de Garófalo, en esta
Típica maceta de barro
ocasión el cono invertido y con un agujero o agujeros en su fondo para el drenaje, sino se pudrirían las raíces, ahogando la planta; no obstante, se pueden encontrar recipientes con variedad de formas, para adaptarlas al medio, y de diversos materiales, como barro cocido, vidrio, plástico, resinas, madera, cemento, piedra, porcelana, madera, metal, si bien antes hay que corregir la oxidación en este último, e incluso macetas biodegradables, fabricadas con fibra de madera y turba, degradándose en el terreno, dejando pasar el aire y el agua, así como dejando sitio a las raíces de la planta transplantada, no constituyendo un desecho, pasando a ser parte del terreno, siendo ideal para semilleros y la
Mi madre con macetas. En homenaje a ella.
agricultura biológica. El uso de macetas es múltiple, tanto para interior como para exterior. Usándolas, además, como  elementos decorativos y arquitectónicos, adaptándose a cualquier ambiente y estilo, incluso con luz añadida, introducida en un macetero, así como con reserva de agua por autorriego. El porqué de su forma, generalmente en forma de cono invertido, no lo sé exactamente, pudiera ser: ¿por más facilidad en su fabricación? ¿ mejor esa forma para el cultivo de la planta? ¿por el manejo de la maceta y su colocación de espacio al agruparse?. Lo que si está claro, es que dicha forma es ideal para colgarlas en una pared vertical, ajustando la maceta perfectamente al soporte que la sujeta, lógicamente, adecuado a su tamaño, y este a la pared. El gran inconveniente de las macetas, es que el sustrato, la tierra, se seca más rápidamente y la amplitud que tienen las raíces es menor, haciendo que los riegos y abonados haya que hacerlos con más asiduidad, sin embargo, gana en manejo de las plantas y su traslado.

Y como colofón a esta introducción, vean la presente ilustración en imágenes, sobre el mundo de los recipientes para cultivar las plantas. Gentileza de Jardinería Sánchez SL. Barcelona. Donde se puede comtemplar distintos tipos de recipientes en macetas y jardineras, así como de diferentes materiales, como: barro, gres, resina, plástico, cerámica, etc. ademas de recipientes autorregantes. Lo que me llama la atención de este Garden Center, es su pulcritud y el buen hacer en sus instalaciones, al tiempo que hacen del arte de la jardinería algo sencillo y práctico, sin necesidad de engorrosas explicaciones del tema, que lo que hacen es agobiar al profano en la materia, pero que tiene necesidad de ella.

Gif, imágenes: Cedidas, gentilmente, por JARDINERÍA SÁNCHEZ S.L. Barcelona. Enlace: info@jardineriasanchez.com

Algo de historia
A lo largo de la historia, el hombre tuvo la necesidad de trasladar las plantas en macetas o contenedores por diversos motivos, empezando con los comienzos de la horticultura y la floricultura, haciendo el traslado de plantas de una latitud a otra, bien en macetas, bien en invernaderos portátiles para especies delicadas, como el que inventó Ward en 1834 y que fue toda una revolución. También, para pasar las plantas del exterior al interior para
resguardarlas del frío, como hicieron los romanos. Cultivar plantas, en macetas, en el interior, porque no soportan al exterior, al ser plantas originarias de distinto clima y ambiente, o simplemente para tener en casa un trocito de naturaleza, adornando las viviendas con plantas y flores, formando parte del mobiliario. Parece que fueron los egipcios los primeros que utilizaron las macetas, conservándose una de las imágenes más antiguas que se conocen, procedente del palacio de la reina Hatsheput de Egipto, un bajorrelieve tallado en piedra, donde se muestra una hilera de árboles cultivados en macetas, tratándose de la Boswellia, de la que se extrae incienso y que dicha reina las mandó traer de la tierra de Punt, en Africa

Imágenes: Arriba, dcha, Portatil de Ward. Debajo, bajorrelieve funerario de la reina Hatsheput de Egipto, con árboles de Boswellia en maceta
Oriental. Por otra parte, los chinos ya conocían en el siglo XII el encanto del cultivo de las plantas de interior en macetas, donde pueden verse en deliciosos grabados de esa época. Parece ser, que los primeros hornos de fabricación de macetas, y por extensión la cerámica y alfareria,
Grabado chino. Siglo XII.
fueron chinos, al menos los más antiguos que se conocen. Los primeros datos de aparición de macetas, datan del siglo VII. “Este conocimiento pasaría a Corea y Japón por el Oriente, y hacia el Occidente, a Persia y el norte de Africa, hasta llegar a la Península Ibérica”.
En Japón, la mayoría de las macetas eran de procedencia china, hasta que encontraron su propio camino en este arte, teniendo como se dice ahora, su propia denominación de origen. A lo largo de este recorrido las técnicas fueron variando, entre otras cosas porque las arcillas eran diferentes y también los métodos de cocción. Sin embargo, hasta la antigua Grecia no se tienen verdaderas referencias, reflejadas en vasijas, de las agrupaciones de macetas o recipientes con plantas. 
La Adonía. Vasija griega.
Cada año se celebraba en Grecia la Adonia, festival dedicado a Adonis, dios de la fertilidad vegetal, creando “jardines de Adonis” simbolizando la muerte y resurrección estacional del joven dios. Sembrando en macetas y recipientes, semillas de germinación rápida, como cebada, lechuga e hinojo, agrupándose en torno a los templos de Adonis y en los tejados, plantas que una vez germinadas eran abandonadas al sol, durante los ocho días que duraba el festival, las cuales se marchitaban y morían, simbolizando la prematura muerte del dios. Esta costumbre, dio lugar a que los países mediterráneos, continuando la tradición, cultivaran las plantas en macetas, agrupándolas con efectos decorativos, en escaleras, patios y balcones, claro está, no con el fin primerizo. 
Reyes, como Nabuconodosor o Salomón, ya cultivaban plantas y árboles en macetas; el primero, jardinero por amor, porque su amada, añoraba el vergel de su país, y el segundo por devota afición. 
En la imagen: Jardines y fuentes de Villa d´ Este, en Tívoli. Italia. By Joe Sohm
En el Renacimiento, y en concreto en el Alto, se recuperó el arte de la jardinería en recipientes, un paso más en acercar la belleza, en el equilibrio hombre-naturaleza-Dios, pretensión esta de los artistas del Renacimiento. Si bien al jardín se le dotó de formas geométricas y en muchos casos en ámbitos todavía cerrados, como en los monasterios medievales, no estuvo, no obstante, exento del uso de macetas. Si hay países, donde en el jardín se usan profusión de macetas, estos son, por antonomasia, Italia y España, cultura que partió del área mediterránea, como hemos dicho más atrás. En España las usaron los jardineros de la Andalucía nazarí, en fusión junto con la arquitectura el agua y la luz, toda una revolución jardinera; el mejor ejemplo, los jardines de La Alhambra, en Granada, España.  En esta época renacentista, diversas obras de artistas, arquitectos, pintores, etc, dejaron constancia del uso de macetas, como Pirro Ligorio, pintor y arquitecto, y su diseño de juegos de agua y jardín escalonado de Villa d´Este, en Tívoli, Italia, declarado Patrimonio de la Humanidad y considerado lo mejor del Alto Renacimiento, o en La Gramática, del pintor barroco, francés, Laurent de La Hyre, donde refleja el uso de macetas.
Macetas en  La Alhambra. Granada. España.
La gramática, de Laurent de La Hyre.
 
Macetas para interiores y macetas para exteriores
Las macetas de interior, además de usarlas para contener plantas naturales, pueden usarse para contener plantas artificiales, pudiéndose usar, siendo obvio, materiales más delicados que las de exterior, aunque es tal la cantidad de materiales que existen, que nada se tienen que envidiar, una u otra. Además de los materiales nombrados al principio, se encuentran las macetas llamadas mendocinas, de barro, maceta de antigua tradición artesana, pudiéndose encontrar en dos formatos: patinadas o totalmente opacas, cocido natural, sin tratamiento posterior. Siendo el cemento una alternativa al barro cocido, dado que una de las características de la mendocina es que se vuelve blanquecina con el tiempo, aunque este pormenor se puede corregir, haciendo que recupere el color e incluso después poder barnizarlas, tanto por fuera como por dentro; con esta opción última, podemos conseguir para la planta una protección térmica, ya sea de calor o frío, independientemente de que esta última alternativa sea buena o no para la planta a colocar.
En las macetas para exteriores, se pueden usar las de barro cocido, plástico, de fibrocemento o de fibra de vidrio, materiales resistentes a la intemperie, existiendo hoy en día una amplia gama de formas y colores, tanto clásicas como modernas; macetas que se pueden colgar o situar a ras de suelo, en patios interiores, terrazas, fachadas, balcones, rejas, porches, parques, avenidas, paseos, jardines, edificios e instituciones y entradas a las viviendas. Las macetas de plástico ligero, no son aconsejables si se sitúan a pleno sol, ya que este material se sobrecalienta pudiendo perjudicar a la planta, si bien es verdad, conserva más la humedad, pero no es lo más aconsejable. Normalmente estos recipientes se suelen usar, en material ligero, como contenedor de la planta, para el traslado posterior de la misma, del vivero o de la tienda, a  nuestra casa, para luego colocarla en otra maceta, o macetero, a nuestro gusto.

Los Patios Cordobeses
No podía faltar a nuestra cita los patios de córdoba y su Fiesta de los Patios, nombrada por la UNESCO, Fiesta Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, en 2012. Las primeras referencias, al Concurso de Patios Cordobeses, datan de 1918 y en 1921, dentro de la Feria de Nuestra Señora de la Salud; pero el primer cartel, anunciando el evento y popularizarse, no fue hasta el año 1933. Al principio, no fue un concurso exclusivo de los patios, sino que al mismo tiempo, lo era de escaparates y balcones adornados. 


Patio cordobés. Durante el Festival de los Patios. Córdoba. (España) 6 de Mayo de 2011. Autor: Miguel Llamas-Flickr. C. Commons.
En la fotografía expuesta, se puede apreciar toda la exquisitez de los patios cordobeses. Macetas, maceteros y jardineras, dejan de competir en belleza, para dejar paso a las verdaderas protagonistas: las flores, en maravillosa amalgama de colores.
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Patio interior con macetas. Cazorla, Jaén. Andalucia
Residencia ancianos. Hnas. Mercedarias de la Caridad. Cazorla. Jaén. Andalucia
Maceteros
Según la definición de la RAE, la palabra macetero, es: 1. Soporte, generalmente de hierro, madera o piedra en que se colocan las macetas de plantas. 2. Especie de red que se utiliza para colgar macetas del techo, como adorno. 3. Maceta, generalmente cuadrangular y muy grande, donde se cultivan varias plantas ornamentales.
Por lo cual, los maceteros son elementos ornamentales para contener macetas con plantas, pudiendo colocarse tanto en el exterior como en el interior, para sintetizar, como ocurre con las macetas. Existen, como las macetas, maceteros de múltiples formas, materiales y de colores, que se pueden armonizar con la decoración que los rodea. No me extenderé, dado que, como he dicho, tienen prácticamente casi las mismas connotaciones que las macetas, pero en otro contexto. Digamos que, permitiéndome una licencia, en la mayoría de los casos, son embellecedores de estas, rompiendo la monotonía de la maceta, pero no son lo mismo, ya que el vulgo tiene la tendencia a confundir maceta con macetero. No obstante, yo soy partidario de la maceta simple, incluso “fea” y “descolorida” por la climatología, aunque antes  habría que ver si va bien con su entorno. Lo que nunca se debe hacer, es que el macetero compita con la belleza de la planta, ya que esta debe de ser el fin primordial, salvo que lo que simboliza la planta, no la planta en si, sea tan importante, que merezca colocarla en un recipiente suntuoso. como correspondería a su rango, como por ejemplo, la palmera Rhapis Excelsa, Kan-non-chicu, sinónimo de poder y posición en Japón, importada de China, donde se planta en macetas de porcelana de exquisito diseño, ribeteada de oro, como puede verse en una de las imágenes.
     Maceteros con Fuchsias en el Parque de Muskau (Muskauer Park) Frontera: Germano-polaca.

Rhapis Excelsa. Palmera Kan-non-chicu. Japón.

Los tiempos han cambiado y hay cosas maravillosas en todos los órdenes, en la materia que nos ocupa, pero muchas veces, tanta rigidez de formas, convierte todo en
Macetero chino. Dynasty Yuan Ming. Museum Frankfurt an Main. C. Commons.
demasiado frío e irrelevante, olvidando que la naturaleza tiene su propio camino y nunca el hombre podrá superarla en belleza, reconociendo, todo hay que decirlo, que el hombre a logrado hacer verdaderas obras de arte en los distintos ámbitos de la jardinería, y que incluso
Macetas decorativas y maceteros. JARDINERÍA SÁNCHEZ S.L. Barcelona.
la ha mejorado, pero también está destruyendo la naturaleza, el inmenso jardín de la vida.

Jardineras
Son recipientes, generalmente rectangulares, aunque pueden tener distintas formas arquitectónicas, dotadas de drenaje en su fondo y hasta disponer de sistema de riego automático. Pueden ser de diversos materiales, como cemento, madera, plástico, piedra, cerámica o metal. Al contener mayor volumen de tierra que una maceta, se pueden plantar, mayor diversidad de plantas y hacer los riegos y abonos más espaciados, incluso árboles y arbustos, pudiéndose agrupar plantas de diferente colorido y tamaño, siempre que tengan las mismas necesidades nutritivas, como de luz, agua, aireación y temperatura.
Jardineras prefabricadas de hormigón. Con árido de mármol. Firma SAS.
Las jardineras, se pueden dividir en prefabricadas o de obra. Las primeras, se pueden usar tanto en el interior como en el exterior, permitiendo su tamaño en vacío trasladarlas de un sitio a otro con facilidad.  Las más pequeñas llevan su plato o bandeja y las más grandes calzos o patas para que no se tapone el drenaje y se encharque; las más grandes pueden llevar ruedas. Las jardineras de obra se levantan en el mismo sitio donde se vayan a usar. En el interior, es fácil verlas en edificios públicos. En el exterior, se levantan sobre tierra o suelo firme, y al ser de gran tamaño se pueden plantar árboles y arbustos.
Jardineras de obra. Capilla de la universidad de Harvard. C. Commons.